11 leyendas de terror en Costa Rica

leyendas de terror en Costa RicaLas leyendas de Costa Rica, son un conjunto de tradiciones folclóricas de Costa Rica que se componen en su mayoría por relatos de almas en pena, magia o cultura indígena, unidos por la presencia constante de la religiosidad que caracteriza al pueblo costarricense, en su mayoría católico.

Los más populares exponentes de estas leyendas son el Cadejos, la Segua y la Llorona, que así mismo se encuentra en otros países hispanoamericanos, principalmente centroamérica.

Sin embargo, se dan también los relatos de El Padre sin Cabeza (o Fraile sin Cabeza), La Carreta sin Bueyes, la Tulevieja, y leyendas locales sobre los duendes, presentes en diversas culturas.

Elías Zeledón recolectó en sus Leyendas costarricenses un total de noventa y seis narraciones, entre las que se incluyen variaciones de las anteriormente descritas y otras de carácter regional o religioso(católico o indígena), entre las cuales la más importante narra la aparición de Nuestra Señora de los Ángeles(Santa Patrona de Costa Rica), también conocida como la Virgen de los Ángeles, o más afectuosamente por parte del pueblo costarricense, como La Negrita(por ser la imagen de piedra oscura, y ser encontrada por una mulata, Juana Pereira).

Otras de las leyendas importantes son las del Puente de Piedra, las de la Virgen de Ujarrás, y las de las diversas apariciones de almas en pena, siendo la más conocida la de la Monja del Vaso del Hospital San Juan de Dios.
Espectros

Forman parte importante del folclore de todos los pueblos del mundo, y Costa Rica no es la excepción. Los costarricenses los denominan principalmente como espantos, en alusión al terror que producen.

Muchos de estos espectros, según la leyenda, se originaron debido a que desafiaron a Dios y a las leyes de Dios, y por eso son condenados a penar. Ejemplos claro de ello son el Cadejos y la Llorona.


1-El Cadejos


Esta tradición habla de un espectro con forma de perro negro grande y encadenado, a menudo con dientes de jaguar y patas de cabra, que se aparece por los caminos a deshora para acompañar a los noctámbulos que andan en malos pasos y advertirles para que cambien su forma de ser.

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Este cadejo si que da miedo....Lola
Las tradiciones relatan que se trató de un hijo menor (un benjamín o, como típicamente se les llama en Costa Rica, cumiche) que vivía en un total libertinaje, y sufrió la maldición de su padre; o bien, un sacerdote corrupto que fue castigado por Dios.

Se cuenta que, tras cien años de penar, se transformó nuevamente en un ser humano, y posteriormente se suicidó arrojándose al crater del volcán Poás, el géiser más grande del mundo. Sin embargo, sigue la leyenda, no murió, y es él quien provoca los estremecimientos del coloso. Esta versión no está tan popularizada.


2-La Segua


La Cegua, Segua o Tzegua es un espectro popular que se aparece a los hombres que viajan en solitario por veredas desiertas, en la forma de una mujer muy bella. Particularmente, el varón debe ir en un medio de transporte(un caballo, comúnmente, aunque en relatos modernos se puede dar también en automóviles).

Luego de que la víctima acepta llevar a la mujer, la cara se le transforma en una calavera de caballo con la carne podrida, con ojos fulgurantes y aliento con hedor a descomposición.

Lo que le ocurre a la víctima varía según las versiones.

Se dice, por ejemplo, que ella los mata con un beso, o bien que estos mueren de terror, que escapan y quedan raquíticos, o que ella les muerde la mejilla para marcarlos como adúlteros o lujuriosos.

De esta leyenda el dramaturgo costarricense Alberto Cañas publicó un drama en tres actos, un prólogo y un epílogo, con el título de La Segua. Posteriormente fue llevado al cine.

A manera de apéndice, se presenta a continuación un relato acerca de la Cegua:

Hace algunos años un oficial de tránsito que es amigo mío me comentó una historia muy extraña (...).Un día me encontraba yo en el hospital visitando a una tía enferma y me encontré con este amigo mío y entre conversación le pregunté que andaba haciendo ahí...

Me dijo que se encontraba hablando con un tipo que había tenido un accidente hacía unos días, así que había venido para tomarle la declaración ahora que ya se había despertado después del accidente.

Lo que me relató a continuación ese amigo mío aún hoy día hace que se me paren los pelos, y créanme me dio una gran lección.

Me comentó que desde hacía unos años él había empezado a notar que de vez en cuando sucedían "accidentes extraños",(él como oficial de tránsito está acostumbrado a ver todo tipo de accidentes)y me comentó que siempre que había llegado a hacer la indagación se encontraba con que la mayoría de los involucrados en estos "accidentes extraños" eran hombres, por lo general solteros y con una cierta solvencia económica, además todos los accidentes tenían un común denominador:simplemente, el carro no tenía ningún daño, no había falla en los frenos, ni problemas con los motores, ni ningún otro tipo de fallas investigables, simplemente el carro se volcaba así sin más.

Cuando él llegaba a averiguar que había pasado en el momento del accidente todos los involucrados contaban la misma historia: "No sé que pasó...

Y si le cuento lo que me pasó me va a creer loco". Todo iba bien según mi amigo hasta que un buen día (según me dijo él hace como 15 años)llegó a un hospital, a tomar la declaración de un accidentado en un "extraño accidente" de esos y el tipo que estaba involucrado en el accidente le dijo muy sinceramente:

"¿Sabe qué, oficial?, le voy a comentar lo que en realidad me sucedió y si usted quiere creerme loco, ¿sabe qué?, no me interesa, que usted diga que estoy loco". Según mi amigo el tipo éste le dijo que él venía conduciendo muy tranquilo, venía de la casa de una de sus conquistas de la semana y todo estaba normal.

Luego, le comentó el tipo que él iba por un lugar un poco solitario y de repente una mujer le hizo señas de parada, según el tipo era una mujer hermosa, así que él no dudó en parar y la montó a su carro, pensando en que ya había conseguido la conquista de la próxima semana.

La mujer se portó muy amable con él y hasta se puede decir que le coqueteaba, y el tipo le dijo a mi amigo que se sentía en las nubes, y cuando todo estaba en lo más y mejor, el tipo del relato le dijo a mi amigo que la mujer de repente se volvió y le dijo que el era un perro(libertino)y que ahora iba a pagar todas las que le había hecho a las mujeres a través de los años.

Comenta él que cuando volvió a ver, aquella hermosa mujer se había vuelto una cosa terrorífica, algo similar a una calavera de caballo con ojos rojos y cadavéricos, después de que vio eso, por el susto, el carro se le descontroló y se fue directo hacia un barranco.

Cuenta el tipo que si no hubiera sido porque en ese momento un camionero iba por la zona posiblemente no hubiera sobrevivido para contar la historia.

Según le dijo el tipo a mi amigo el entendió el "mensaje fuerte y claro"; y cuenta mi amigo que algunos años después él volvió a ver a aquel tipo y lo encontró casado, con hijos, establecido y viviendo una vida sana y sin problemas .

El tipo le dijo que lo que aquella noche le había pasado él lo había tomado como una señal de que él tenía que cambiar su modo de vida, una señal de que en algún lugar de su vida él había equivocado el camino y que desde ese momento tendría que combiar.

Me cuenta mi amigo que después de ese episodio y cada vez que tiene la oportunidad de investigar uno de esos "extraños accidentes", él se sincera con los involucrados y siempre les pregunta por aquella extraña mujer, y siempre ha obtenido la misma respuesta: "Sí, oficial, así es, lo que se me apareció a mí antes del accidente fue la Segua, no me queda la menor duda".

Cuenta mi amigo según sus palabras: -No sé si creer lo que esos tipos me dicen, pero es que son más de 200 personas que en cuestión de 25 años de carrera en la policía de tránsito me han contado la misma historia.

Sé que si yo le digo esto a mis jefes me despiden alegando locura de mi parte, pero yo no voy a negar lo que esas personas me han contado.



leyendas de terror en Costa Rica3-La Llorona

La leyenda costarricense de la Llorona habla de una muchacha que, en la versión más difundida, era campesina y viajó a la ciudad de San José.

Allí, comenzó a imitar las extravagantes maneras de la aristocracia josefina, y al poco tiempo, quedó embarazada.

Cerca de nacer el niño(o niña, según algunas versiones) lo abortó y lo lanzó a un río(o bien, fue un parto prematuro con el mismo desenlace).

Arrepentida, vagó por todo el cauce del río en busca del niño que había asesinado.

 Se dice no sabe que ya murió. Va errante y llorando a lo largo de ríos, lagos, lagunas o incluso charcos, por cualquier lugar donde hay agua, persiguiendo al alma de su hijo, pero cuando lo va a rescatar de las aguas, este desaparece.

Existen otras versiones de la leyendas, pero todas coinciden con la causa del lamento de la Llorona.

Unas dicen que fue violada, otras no la sitúan en la ciudad, si no en un poblado, y una incluso habla de que fue hija de un cacique que, con la llegada de Vázquez de Coronado, se unió a un soldado español de ese gobernador, teniendo como resultado un bebé que, antes de matar a su amante y morir herido por el español, lanzó al río su padre.


4-El Padre sin Cabeza

La leyenda trata de una ermita que aparece en una calle desierta, en donde a la medianoche las campanas llaman a misa.

Esta misa se desarrolla como era originalmente el rito en la Edad Media, es decir, en latín y con el sacerdote de espaldas.

Cuando el espectro del cura se voltea para dar la bendición final, se nota finalmente que no tiene cabeza, y los que asisten a la celebración (comúnmente en solitario) despiertan en medio de la calle, en donde no hay templo, y con el espantoso recuerdo de ser perseguido por la aparición.


5-La Carreta sin Bueyes

Tradicionalmente se asocia con la avaricia y la codicia. La leyenda cuenta que, a deshoras o en pleno día, se oye a una carreta pasar cerca de la vivienda de alguna persona que se está volviendo muy avara, o de un avaro que acaba de morir, advirtiendo que cambien su pensar.

Se caracteriza porque, de repente, se oye en algún lugar, luego en otro, ora en uno diferente, ahora en un lugar más apartado, pero en base a un punto de 'órbita', el lugar del avaro.

Es un espectro con el don de la ubicuidad, entonces.

Se dice que aparece como una carreta(la costarricense está pintada de múltiples colores) que tiene la yunta(en donde se enganchan los bueyes) alta y vacía. A veces se menciona que quien la ve muere a los ocho días de contemplar la aparición.

Sobre el origen de tal fantasma se narra lo siguiente: un labrador codicioso y avaro decidió construir una carreta, pero para no comprar la madera necesaria robó la que estaba consagrada para construir el templo del lugar.

Al terminar la carreta, enganchó los bueyes y se subió al vehículo para guiarlos, pero los animales se desengancharon y él cayó muerto.

Desde ese día, guía la carreta sin necesidad de tracción animal(una versión de la leyenda escribe "¿Porqué condenar a unos inocentes bueyes?") y va como advertencia por los caminos y yermos, para aquellos que solamente conocen la palabra riqueza.

Los que no hacen caso de su errar, al morir van y se unen al espectral boyero para conducir la carreta maldita por sendas inciertas.

Otra versión, recogida por Elías Zeledón en su Leyendas costarricenses, indica que el hombre de la carreta era el amante de una bruja, y que al morir pidió que fuera enterrado como cristiano.

La bruja intentó entrar con todo y carreta al templo, pero el sacerdote la reprendió por su incredulidad, y desde entonces la carreta va anunciando desgracias, conducida sin bueyes por el Diablo...


6-El Espantajo azul

Se dice que por el lado de Cartago, se suele aparecer un hombre alto de color azul que arroja fuego por todo lado, se cuenta que se trataba de un señor muy malo que le gustaba torturar a las personas, cuando murió fue a parar al infierno, pero logro escapar y aun continua ardiendo el fuego del infierno en su interior. Asusta a las personas que hacen mal a otros y tiene la capacidad de quemar los malos espíritus.


7-La Tulevieja

Se llama de ese modo a un fantasma femenino que, cubierta por una especie de sombrero llamado tule(con forma de plátano) y con los senos hinchados y erectos(unas veces chorreando leche, según la versión), que va errante por los diferentes caminos y despoblados.

El origen del nombre tiene que ver con la toca: Tulevieja, un tule viejo o una vieja con tule(el significado del nombre varía según la versión de la leyenda).

El folclore no ha podido ponerse de acuerdo a la hora de explicar el porqué de este espectro.

La versión más conocida, empero, la vincula con la leyenda de la Llorona. Dice que ella fue una muchachita que siempre usaba un tule, la cual un día fornicó, resultando de ello un embarazo no deseado(en Costa Rica antiguamente se denominaba en forma coloquial como pata e'banco(pata de banco).

La muchacha huyó a Puntarenas, en la costa pacífica, y luego de parir lo dejó en un río, después una vez que se arrepintió fue devuelta al río pero ya el bebé se había ido, desde entonces se dice que la llorona anda ambulando por el río, llorando y buscando a su bebé con la esperanza de algún día encontrarlo.

Unos dicen que simplemente fue una mujer que siempre tenía puesto el tule, hasta para dormir. Un día, el viento le arrancó el sombrero y lo dejó caer en el río. La mujer fue tras él y murió ahogada.

Otra versión dice que fue transformada en un demonio que se le aparece a los hombres lujuriosos con los senos descubiertos, invitándolo a acariciarlos mientras bailan.

Pero la fiera tiene un hormiguero entre su pecho, y las zompopos pican al hombre, anestesiándolo. Luego, la Tulevieja alza vuelo con el incauto para devorarlo. En esto se parece a las bellas sirenas griegas.


8-El Micomalo

Se le describe como una bestia infernal de apariencia cambiante. En Leyendas costarricenses de Elías Zeledón, se le presenta como un león (puma) con solamente pelo en torno a la cintura, que es guiado por un pájaro demoníaco, la Ju del León.

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En Marcos Ramírez , de Carlos Luis Fallas, se le describe como una especie de gorila, con ojos como cerillas y manos candentes que dejan huellas de quemaduras. También en este libro se le llama Mico Pelón.

Igualmente se le describe como un monito pequeño, blanco, con cuernos y cola terminada en punta, que cuando los matrimonios pelean demasiado, se abalanza sobre los cónyuges y los despedaza.

La Monja del Vaso, o la Monja del San Juan de Dios

Se sitúa en el Hospital San Juan de Dios(de la ciudad de San José),el primer hospital de Costa Rica que en el pasado era atendido por religiosas, o coloquialmente, monjas. Éstas vestían de blanco y usaban una toca alta con forma de barco de papel.

La leyenda narra que una religiosa, bastante malhumorada negaba el agua a todo aquel que se lo pedía o desatendió el último deseo de un moribundo(un vaso de agua) dejando que éste muriera sin haber bebido. La monja, arrepentida, pena ahora por los pasillos del hospital ofreciendo un vaso a los enfermos. Muchos dicen que al beberlo sanan milagrosamente.


9-Los duendes

Probablemente derivados de la mezcla de los trasgos españoles con los espíritus guardianes de la tierra indígenas, los duendes folclóricos costarricenses se describen como criaturitas con vestidos de colores, de treinta centímetros de altura, que parecen niños barbados, y sus huellas tienen la forma de las de un ave, un gallo.
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Traviesos y juguetones, una leyenda indígena dice que en la primera batalla entre el Diablo y Dios, los duendes no siguieron a Dios ni apoyaron al Diablo. Esa apatía da origen a su condición de seres neutros, ni buenos ni malos.

Las creencias folclóricas de los campesinos dan fe de que, en su afán por actividades lúdicas, si se ensañan con una familia ponen de cabeza la casa. Vierten cenizas o heces en los alimentos, dejan caer los comales, rompen los trastes...

Pero si se encariñan con los habitantes de la casa son excesivamente complacientes: hacen la comida, alimentan a los animales, limpian los utensilios culinarios, desgranan el maíz, hacen los quehaceres domésticos...

La más popular de las leyendas sobre duendes, en Costa Rica, habla de una familia que decidió mudarse por los continuos asaltos de los duendes a su vivienda. Ya de camino, en la carreta, la esposa sintió deseos de hacer sus necesidades, y descubrió que habían olvidado el bacín o bacinica de madera, y al comentarle a su marido lo sucedido una vocecilla dijo: "Aquí está", y se oyó cuando el duende puso el recipiente en el piso de la carreta.

Su conducta con los niños varía. En lo común, las leyendas narran que los secuestran, tentándolos con juguetes y confites (dulces), para jugar con ellos y devolverlos, o para hacerle maldades (pellizcos, coscorrones)... Pero, siempre según el folclore, cuando nace el hijo o hija de una familia bienamada por ellos, o se encariñan con un infante por su inocencia, pasan a ser una especie de segundo ángel de la guarda.

Como todo duende legendario, los costarricenses poseen poderes mágicos. Muchas veces los usan para gastar bromas pesadas, como hacer que los viajeros apurados se extravíen o, en un relato, llenar a una mujer de vello.

Esta es mi historia de lo que he vivido con los duendes, cuando yo estaba pequeña y se me perdía algo, que se yo un zapato, una prenda de vestir, un juguete, yo siempre decía duendes devuélvanme lo que se me perdió, y en menos de un segundo encontraba lo que se me había perdido, incluso lo encontraba en lugares los cuales ya había yo chequeado hasta dos veces.

En fin todo el tiempo hacia yo lo mismo. Hasta que un día de invierno, subí al cuarto de mis padres, yo estaba en la cama y se me cayo mi sandalia entonces al agacharme para juntarla, vi un duende era color azul pequeño y cuando me vio salió corriendo, yo me quede muda del susto y nunca más volví a nombrar a un duende cuando perdía algo.

10-El Pirata sin cabeza

El pirata sin cabeza es una leyenda costarricense acerca del fantasma de un pirata decapitado que cuida un tesoro enterrado al pie de un árbol de guanacaste, en la playa de Tivives, en el pacífico costarricense.

La leyenda del pirata sin cabeza fue recogida posteriormente en un cuento escrito por el escritor costarricense Virgilio Rodríguez, y más tarde recopilada por Víctor Lizano en su libro "Leyendas de Costa Rica", y por Elías Zeledón Cartín en su obra "Leyendas costarricenses".

Cuenta la leyenda que en la Playa de los Loros, en la desembocadura de los ríos Jesús María y Grande de Tárcoles, que cuando los piratas Bartolomé Sharp y William Dampier pirateaban en las aguas del Mar de Balboa sembrando el terror en las Colonias Españolas, acostumbraban anclar sus buques en el río Jesús María para descargar seguros sus botines, mientras reparaban averías, reponían provisiones y planeaban la siguiente correría, colocando centinelas en el Peñón de Tivives para advertir el avistamiento de naves enemigas.

En una de estas aventuras, llegó Dampier cargado de tesoros, con la intención de ocultarlos para sí mismo, el corazón cargado de codicia. Confió el plan al compañero que más temía, un viejo pirata corazón de hiena y puños de acero, e hijo del Diablo, según se decía, ofreciéndole compartir la presa.

Engañando a los compañeros envíandoles al Peñón, pasaron la carga a la playa y cavando un hoyo al pie de un corpulento árbol de guanacaste, dejaron allí el botín.

Pero Dampier, traicionando a su compañero, le asestó una puñalada trapera, arrancándole al otro la vida, el cual, mientras caía en el hoyo, clamaba venganza a su padre Satanás.

Éste llegó pronto, metiéndose por la boca del muerto, el cual gritó la palabra ¡Aquí! para horror del otro pirata. Desenvainando el sable, Dampier le cortó la cabeza, pero cuál sería su sorpresa cuando el cuerpo decapitado del pirata levantóse, extendió su brazo al mar y volvió a gritar ¡Aquí!. Huyó Dampier mientras el cadáver andante y decapitado del otro le perseguía.

Los otros piratas, espantados ante el satánico prodigio, levaron anclas y abandonaron para siempre el sitio, mientras el fantasma del pirata sin cabeza continuaba gritando su espeluznante ¡Aquí!, el brazo extendido hacia la inmensidad del mar.

Desde ese día, cuentan los pescadores que en las noches de luna llena y al llegar la medianoche, en el Peñón de Tivives un fantasma sin cabeza que lanza un grito extraño por las rocas se pasea, y que para el mes de octubre, una lancha misteriosa que nadie maneja desciende por el río Jesús María y se estaciona frente a un árbol de guanacaste, donde el pirata sin cabeza aún espera a un hombre sin miedo que quiera compartir el tesoro enterrado.

Origen de la leyenda

A pesar de su pobreza, Costa Rica padeció a lo largo del siglo XVIII un constante asedio por parte de los zambos mosquitos, un pueblo de piratas que operaba en la zona limítrofe del norte, y que mantenía estrechos vínculos con aventureros ingleses asentados en Jamaica.

Los zambos mosquitos (habitantes del Reino de la Mosquitia y descendientes del mestizaje entre negros e indígenas misquitos) lograron imponer su autoridad en una zona del litoral que se extendía desde el río San Juan, en Nicaragua, hasta Punta Sorda, en Honduras.

El contacto de los zambos mosquitos con los piratas y corsarios ingleses derivó en una intensa actividad comercial; los ingleses les proporcionaban armas y embarcaciones, y los zambos mosquitos, a cambio, les entregaban el producto de los robos cometidos en Costa Rica y el área del Caribe.

Fue así como los zambos mosquitos se convirtieron en el motor impulsor del comercio de contrabando y llegaron a ser un verdadero dolor de cabeza para las autoridades españolas en esta región americana. Alcanzaron tal dominio militar en la costa atlántica costarricense que las autoridades españolas tuvieron que pagarles un tributo (conocido como «obsequio») al rey de esa etnia.

La costa del Pacífico también fue escenario de ataques de filibusteros: Nicoya fue incendiada en 1681 y Esparza, ubicada en un punto estratégico para las exportaciones, también fue destruida parcialmente en 1685 y 1686.

El asedio de los piratas tanto en la costa del Atlántico como en la del Pacífico, impidió el normal desarrollo de las actividades económicas en esas zonas, manteniendo en un permanente estado de zozobra a su población, e influyendo en la generación de historias y leyendas como la del pirata sin cabeza.

11-El Judio errante, condenado a vagar eternamente.

El Judio errante es el protagonista de una leyenda medieval europea, que a emigrado hasta continente americano.
Este hombre, condenado a vagar ,inmortal por la Tierra hasta el fin de los tiempos, por haber impedido a Jesucristo que se detuviera a descansar a la puerta de su casa durante el camino hacia el Calvario.

La primera referencia documentada que aparece es en 1228, cuando un obispo de origen armenio explicó en Inglaterra que le conocía personalmente y que se trataba de Josefus Cartaphilus, el portero de Pilatos, a quien Jesús, tras haber sido golpeado por él, le habría emplazado a esperar su segunda venida. 
El mito no tardó en extenderse por toda Europa, adoptando diversas variantes. En 1547 se presentó en Hamburgo un nuevo personaje que aseguraba ser el judío eterno y que decía llamarse Ahasverus o Asuero.

Posteriormente surgieron numerosos impostores que narraban historias similares en numerosas localidades europeas, desde Estrasburgo a Moscú y desde Flandes a Madrid ,todo esto llego a America y por supuesto a Costa Rica.
Dicha leyenda ha sido interpretada por diversos autores como un símbolo del éxodo del pueblo judío.


El Walichú, Gualicho ó Háleksem ... leyenda aborígen. En la mitología Chonke, hay espíritus malos que provocan daños y enfermedades y ...




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5 Leyendas venezolanas que te dejarán con la piel de gallina

En Venezuela abundan muchas cosas buenas. Abundan las maravillas, el excelente clima, la belleza, y el espíritu alegre del venezolano; los caminos mágicos llenos de leyendas antiguas que han trascendido de generación en generación. Leyendas que a pesar de su antigüedad no han perdido la capacidad de aterrorizar a más de uno.

A continuación te presentamos 5 de las leyendas más populares de Venezuela:


La Sayona

Esta es la leyenda que cuenta la aparición de una mujer elegante y alta que castiga a los hombres infieles. Es originaria de la región venezolana de los llanos.

Cada vez que aparece aquella mujer, con batola (saya) blanca y largos cabellos negros, las luces fallan. En medio de las sombras se muestra como una hermosa dama que cautiva a los hombres para luego mostrarles sus filosos dientes.

En vida, esta mujer tuvo un ataque de celos y mató a su esposo. Ahora, seduce a los hombres infieles con su aparente belleza para luego asesinarlos. Si se compadece de ellos, puede que sólo les dé el susto de sus vidas.



El Silbón

El Silbón es un personaje legendario de Venezuela y Colombia, especialmente de Los Llanos; descrito como un alma en pena. La leyenda del Silbón habría surgido a mediados del siglo XIX.

En las tierras de Guanarito se oyen los aterradores silbidos que espantan hasta al más recio. Cuando se escucha cerca, está lejos, y viceversa. El silbón es la aparición más temida del llano venezolano, un hombre alto y flaco de unos seis metros que fue condenado por su propia madre, luego de haber asesinado a su padre y comido sus vísceras.

Este hombre sobrenatural carga en su espalda un saco de huesos, y advierte su llegada con el sonido del choque de la osamenta en el costal. Si nadie puede escucharlo, cobrará una víctima al día siguiente.



La loca Luz Caraballo

La loca Luz Caraballo es un personaje de la cultura popular venezolana de la región de los andes, especialmente del Estado Mérida e inmortalizada en la literatura por el escritor y poeta Andrés Eloy Blanco.

Muchos habrán oído la historia de la loca Luz Caraballo en voces de niños andinos, la proeza está en entender lo que sus veloces lenguas pronuncian. Cuentan de una mujer enloquecida por perder a sus cinco hijos. Se dice que dos de ellos partieron a la guerra junto a Simón Bolívar, los que, según la leyenda, “se fueron detrás de un hombre a caballo”

Desde entonces, esta mujer enloquecida permanece penando por todo el páramo, de Chachopo a Apartaderos, buscando a los hijos que perdió.



El doctor Kanoche

Su verdadero nombre era Gottfried Knoche y se le adjudica la creación de un líquido con el que momificaba cadáveres, inyectándolo en la vena yugular. Fue un médico alemán que vivió entre momias, en una hacienda en las laderas del Ávila, custodiada por cadáveres de la Guerra Federal. Al lado de la que fuera su casa, se encuentra un mausoleo donde descansaron los cuerpos embalsamados de Knoche, su esposa, sus hijas y sus asistentes.

Los vecinos de Galipán aseguran que aún se escuchan los pasos del galeno alemán, y que continúa entre ellos la presencia de las momias que custodiaban su hacienda. De ellas, la más famosa fue “el muerto que se negaba a morir”. Se dice que uno de los cadáveres que Knoche subió a lomo de caballo se zafó de las ataduras y rodó montaña abajo, desapareciendo por completo.



La Llorona

Esta leyenda se ha difundido por varios países de Hispanoamérica. Se trata de una mujer que pierde a sus hijos y, convertida en un alma en pena, los busca en vano, turbando con su llanto a los que la oyen. Aunque hay muchas versiones de la historia, los hechos principales son siempre los mismos.

El desgarrador llanto de esta aparición perturba las sabanas venezolanas. Está condenada a pasar todas las noches penando por sus hijos, a los que mató por error.

Esta mujer supo que su esposo la engañaba con su propia madre. En venganza, la encerró en la casa y le prendió fuego, sin darse cuenta de que sus hijos también estaban dentro. Desde entonces vaga persiguiendo hombres. Para quien la encuentra, ella se convierte en presagio de un destino terrible.


Macabras historias de hadas como nunca antes te las habían contado.

Aunque no lo creas, esos hermosos cuentos que Disney y los que tus padres solían contarte de niño tuvieron unos comienzos mucho más oscuros de lo que imaginas. En realidad, nada tienen que ver las terribles y tristes historias de los hermanos Grimm, por ejemplo, con las modernas versiones carentes de violencia. Aquí puedes ver los perturbadores orígenes de algunos cuentos de hadas que te dejarán sin palabras.

La Bella Durmiente

En la versión de 1624 la Bella Durmiente no se pincha el dedo con una rueca, sino que le queda una astilla atrapada bajo la uña. Su padre la deja en una cama y el príncipe, nada tierno ni dulce, la viola mientras duerme. Tiempo después, mientras aún está inconsciente, da a luz a dos niños. Uno de ellos quita la astilla sin querer mientras juega con su madre y ella despierta. El príncipe ya está casado, pero no duda en prender fuego a su esposa que intentó asesinar a los niños, para quedarse con la chica.

Caperucita Roja

A diferencia de otras versiones, los hermanos Grimm la hicieron mucho más infantil. En la versión anterior no había un cazador que salvara a Caperucita Roja, sino que ella simplemente era comida por el lobo. La connotación sexual es clara, y el lobo en vez de ser una bestia salvaje la seduce gentilmente hasta que ella misma se mete en la cama.

La Cenicienta

En la versión de los hermanos Grimm las dos hermanastras deben cortarse los talones para que el zapato les quede, pero la sangre las delata. Al final ambas tienen un destino cruel: les arrancan los ojos las palomas.

Blancanieves

En la versión del siglo XIX la bruja es en realidad la madre de Blancanieves y no su madrastra, como Disney nos mostró. Además, cuando el príncipe encuentra la chica, ella no está dormida, sino muerta. Cuando la bruja llega a la boda de ambos es obligada a ponerse zapatos de hierro que estuvieron quemándose por mucho tiempo, y bailar hasta caer muerta.

Rapunzel

En la versión de los hermanos Grimm, Rapunzel deja caer su pelo para que suba el príncipe, lo que hace que pronto quede embarazada. Cuando la bruja se da cuenta que tendrá competencia le corta el pelo y la envía a una tierra lejana dónde vive como mendiga. El príncipe es engañado por la bruja para subir la ventana desde donde lo tira haciendo que las ramas de un árbol le saquen los ojos.

La Sirenita

En el cuento de Hans Christian Andersen ella cambia la lengua por unas piernas, pero cada paso es tan doloroso como cuchillos clavándose en la carne. Si el príncipe se casa con otra, ella morirá al día siguiente. Pese al dolor ella baila para conquistarlo, aunque él decide casarse con alguien más. Sus hermanas compran una daga para que mate al príncipe y deje la sangre caer en sus piernas, método para volver a ser sirena. No puede hacerlo y entonces muere, convirtiéndose en espuma marina. Nada parecido a Disney, ¿no es cierto?

El flautista de Hamelin

En la versión original el flautista salva al pueblo de las ratas y los pobladores deciden no pagarle lo prometido, así que él arrastra con su música a los niños. El problema es que los lleva a un río dónde los obliga a entrar y ahogarse.

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... Trasladar la esfericidad de nuestro planeta a un papel plano como mapa es una tarea difícil, que no está exenta de errores, o por lo menos inexactitudes.


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VCN: Wes Cherry, creó el Solitario de Windows y recibió 14 céntimos

... Al menos, esa es la historia oficial. Ahora podemos comprender mejor la historia del Solitario, de boca de su mismísimo creador, Wes Cherry. El nombre no te ...

Fuente : es.m.wikipedia.or